Digan lo que digan algunos teólogos superficiales, el Diablo es para la fe cristiana, una presencia misteriosa pero real, no únicamente simbólica sino personal. Es una realidad poderosa. Una maléfica libertad sobrehumana opuesta a la de Dios. (Entrevista de Messori 1984) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
Precisamente así, siendo útiles, siendo personas necesarias para el mundo, nuestra vida llega a ser importante y bella. Sólo quien da su vida la encuentra (Homilía 7-5-06) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
La Eucaristía debe llegar a ser para nosotros una escuela de vida, en la que aprendamos a entregar nuestra vida. La vida no se da sólo en el momento de la muerte, y no solamente en el modo del martirio. (Homilía 7-5-06) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
Día a día debo aprender a desprenderme de mí mismo, a estar a disposición del Señor para lo que necesite de mi en cada momento, aunque otras cosas me parezcan más bellas y más importantes. (Homilía 7-5-06) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
Debemos seguir a Jesús y no ponernos por delante. Es él quien nos muestra el camino. Es el Señor quien me dice a mí, quien te dice a ti: sígueme. Y debemos tener la valentía y la humildad de seguir a Jesús, porque Él es el camino, la verdad y la vida. (Audiencia general 17-5-06) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
Debemos estar preparados para ser visitados por Dios. Precisamente por eso, no podemos dejarnos invadir por las ilusiones, por las apariencias, por las cosas materiales, por tanta superficialidad. (Catequesis 15-2-13) #
Benedicto XVI. Oremos por su alma y aprendamos
Cuántos parecen quedar tristemente condenados a afrontar dramáticas situaciones de vacío existencial. Cuánta violencia hay todavía en la tierra. Cuánta soledad pesa sobre el espíritu del hombre de la era de la comunicación. Parece que hoy se ha perdido el sentido del pecado. (Ángelus 1-1-13) #
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